Por qué las urls cortas están destruyendo la web

Parece un poco exagerado el título, que es el que Frédéric de Villamil le ha puesto a su encendido alegato contra las urls cortas y los acortadores de urls en internet. Pero no deja de tener buena parte de razón en sus razonamientos, algunos muy parecidos a los que expuse aquí hace exactamente un año en Una solución al problema de las urls cortas.

Villamil hace un análisis realista de todos los pasos que puede seguir una url de este tipo hasta llegar al contenido original. Por ejemplo, un simple flujo habitual Pocket-Buffer-Twitter puede implicar hasta 14 redirecciones y 3,4 segundos de carga. 14 redirecciones si envías a Buffer un artículo desde Pocket para que salga a Twitter. Nos estamos volviendo locos?

Pero lo más interesante viene casi al final de su artículo:

…cuando usas un acortador de urls estás dando parte de tu contenido a esa empresa. Ellos pueden decidir cobrar por acceder a tus links, pueden poner tu contenido en un frame y ponerle anuncios, censurarlo si no les gusta lo que publicas…
…ningún acortador de urls usa redirecciones 301 limpias. Algunos usan redirecciones 302, que le indican a Google que la redirección es sólo temporal. De ese modo, el acortador se lleva todo el valor SEO que debería corresponder a tu sitio…

Creo que más claro, el agua. Las recomendaciones para evitar esto: publicar siempre el enlace extendido en Twitter, desactivar el acortador de Buffer, nunca tuitear desde Pocket (uno de los que hacen redirecciones 302 raras), y por supuesto nunca usar un acortador de urls, salvo que sea una emergencia.

La importancia de las URLs inteligibles

Hace unos días Andreas Bonini publicaba un inspirado post titulado URLs are for People, not computers en el que ponía de manifiesto los motivos por los que las URLs hoy, en 2013, deben ser inteligibles, claras, semánticas y jerarquicas. Ah, y no demasiado largas.

También cita un estudio de Microsoft en el que se demuestra que las URLs juegan un papel muy importante en relación a la credibilidad de un sitio web, y no digamos ya de un blog. Esas URLs de hace años en las que se mezclaban desde símbolos hasta números y cadenas interminables de caracteres sin sentido han pasado a la historia. ¿O quizá no?

Lo cierto es que todavía hoy muchos medios siguen usándolas. No teneis más que daros una vuelta por algunos de los principales diarios y sitios de comercio electrónico para comprobarlo. Incluso Google, creo recordar, exige que la URL de tus artículos tengan números para incorporar tu sitio a Google News. Por no hablar de los enlaces de búsquedas del propio Google.

Pero lo cierto es que cada vez más el usuario presta atención a la URL antes de hacer clic en un enlace. Yo mismo desconfío en muchas ocasiones de URLs que no comprendo, y supongo que a vosotros os pasará lo mismo. Por eso es tan importante que la URL sea expresiva y que contenga información concisa y exacta de a donde nos llevará el enlace.

El problema es el mismo que tienen las URLs acortadas, que comenté hace poco en Una solución al problema de las urls cortas.

Si usáis WordPress es muy sencillo resolverlo, basta con acceder a las preferencias de Permalinks o Enlaces Permanentes en vuestro Dashboard y elegir una estructura sencilla y clara, basada en la fecha, la categoría, o aun mejor, únicamente en el título del post. Vuestros lectores os lo agradecerán.

Lectura recomendada: URLs are for People, not computers, por Andreas Bonini.

Una solución al problema de las url cortas

urls cortas

Seguro que en muchas ocasiones os ha pasado algo así: alguien publica en Twitter un enlace acortado, u os envían un mensaje con una url de bitly o de otro acortador, sin ninguna indicación de lo que puede ser. Todos nos hemos visto tentados a hacer clic en ese tipo de mensajes, aunque lo mejor es ignorarlos porque normalmente suelen ser spam, o incluso el famoso virus que hace que tu cuenta de Twitter comience a enviar mensajes similares a todos tus contactos.

Lo mismo para los emails, porque ahora los spammers han aprendido la lección y ya ocultan sus enlaces con urls cortas, faltaría más. Es cierto que este tipo de enlaces acortados son realmente útiles en las redes sociales, pero en un email? Por regla general suelo desconfiar de todos aquellos emails que lleven urls cortas, no tiene sentido a menos que el remitente sea tan vago o perezoso como para no poner la url completa original.

Ya en 2009 Joshua Schacter, fundador de Delicious, exponía los problemas derivados de su uso en On url shorteners. Afirmaba que el principal era que aquello que solía ser transparente, una dirección web, se convierte en algo opaco y necesita ser examinado con cautela. Además, a ello se añade que, si el servicio que hemos usado para acortar el enlace desaparece, el enlace quedará roto con el consiguiente perjuicio tanto para quien lo publica como para quien hace clic en él.

Es cierto que existen scripts y extensiones para casi todos los navegadores que pueden realizar por nosotros el trabajo de adivinar lo que se esconde tras una url corta, como por ejemplo View Thru para Chrome. Para Safari, por ejemplo, no he encontrado ninguna, aunque es posible que también exista.

En cualquier caso, si no quieres instalar una extensión o un plugin, existe otra solución para poder saber a donde apunta una url corta. Simplemente agrega a tus favoritos Where Does This Link Go?, una herramienta web creada por Robert Greiner que hace ese trabajo. Copiamos la url corta, la pegamos en la caja de búsqueda y pulsamos el botón expand, lo que nos revelará su verdadero origen.

Esto es muy útil sobre todo en un dispositivo móvil como el iPhone, el iPad o cualquiera con Android, donde no es posible instalar extensiones de navegador.

Quedan URLs cortas para 568 días

Cuando se acabarán las URL cortas?

Bitly usa seis caracteres en sus URL cortas. Como son alfanuméricos, cada carácter en la URL puede ir de la A a la Z y del 0 al 9. Hay por tanto 62 caracteres posibles (26 mayúsculas, 26 minúsculas y 10 números). El número total posible de combinaciones es 62 elevado a 6: 56.800.235.584.

Si consideramos que se acortan unos 100 millones de URL al día, una simple división nos da que las URL cortas (de Bitly) se acabarán en 568 días. Aunque siempre pueden añadir un carácter más a la URL, y entonces las posibles combinaciones ascienden a 3.521.614.606.208!