Tendencias en diseño de blogs

En los últimos meses algo está pasando en la blogosfera internacional. Comenzó en muchos blogs personales norteamericanos y británicos, y ya se está extendiendo a las grandes redes de blogs. En realidad se trata de dos corrientes contrapuestas.

Gizmodo

Por un lado tenemos la corriente minimalista y purista, que prescinde de todo lo accesorio y vuelve a recuperar el papel principal de los textos. Los posts ahora ocupan prácticamente todo el espacio del diseño, reduciendo incluso la publicidad en favor de la experiencia lectora. Los formatos varían de un blog a otro, pero esencialmente se mantiene el clásico esquema blog, sin slides ni elementos que distraigan.

Algunos ejemplos (no necesariamente los primeros en sumarse a la tendencia ni los inventores) de esto serían The Brooks Review, Obvio de Manu Contreras, la versión española de Gizmodo, o más recientemente Blogpocket y Mangas Verdes. Yo mismo vengo experimentando con el modelo desde octubre del año pasado, aplicándolo en todos mis blogs.

Es cierto que existen muchos blogs que siempre han contado con diseños de este tipo. La diferencia es que ha llegado un momento en que muchos bloggers, cansados de la creciente complejidad de WordPress, hemos optado por regresar a lo simple. No se trata de una decisión basada solo en lo estético, sino también en la optimización de sitios con relativa carga de servidor y base de datos, que necesitan aligerar sus requisitos técnicos.

Está tendencia se puede observar también en la creciente proliferación de themes de este estilo, llamémoslo minimalista o purista. También en la aparición de herramientas como Twitter Bootstrap o Kirby, que abogan por un retorno a los orígenes, al háztelo tu mismo y la importancia de la tipografía como elemento principal de una web.

Mashable

Y como decía, también existe la tendencia contraria, que predica que la suma de elementos da mayor consistencia al resultado final. Los blogs que siguen esta tendencia suelen contar con diseños tipo magazine, algunos realmente originales y efectivos. Estos blogs suelen ser una amalgama de colores, tipografías y espacios de diferente forma y tamaño estructurados de manera cuasi arquitectónica.

En general suelen pertenecer a grandes redes de blogs comerciales, aquellas que pueden permitirse el coste de sobrecargar su servidor con toda clase de plugins, añadidos y funciones sociales.

Buenos ejemplos serían los actuales diseños de Mashable, The Verge, o el más reciente y excelente rediseño de Alt1040 (salvo por una tipografía poco legible para mi gusto en los posts).

La adscripción a una u otra tendencia depende del gusto de cada bloguer y de los recursos que tenga a su disposición, pero también de los principios que quiera transmitir en relación con el acto de comunicar, vender o crear opinión.

Interfaces minimalistas vs. intuición

Cuando pruebo una nueva aplicación, ya sea en iOS o en el mac, me gusta hacerlo sin ninguna influencia exterior, es decir, sin haber leído nada acerca de su usabilidad, o visto ningún video de instrucciones. Evidentemente esto no siempre es posible. Pero en las ocasiones en que una aplicación llama mi atencion y puedo probarla de este modo, así es como lo hago. Se estarán preguntado para qué. Pues en primer lugar para comprobar si sigo siendo capaz de acercarme a la tecnología con espíritu de descubrimiento y aventura. También para ponerme a prueba y ver si soy capaz de encontrar todas las funciones y opciones, y la manera de usarlas. Y en último término para comprobar el grado de usabilidad de la aplicación.

No siempre tengo éxito, y en muchas ocasiones tengo que acudir a la red para consultar acerca del correcto uso de la aplicación. Es lo que me ha pasado con Paper para iPad. Si bien descubrí enseguida como ocultar y volver a mostrar la paleta de herramientas y el resto de funciones básica, me costó un buen rato encontrar la manera de cerrar un cuaderno. Y fíjense que la forma de hacerlo era de lo más tonta, haciendo pinch, esto es poniendo dos dedos sobre la pantalla y juntándolos.

Este gesto tan natural, que podemos usar en la vida real para ‘cerrar’ otras cosas, se traslada a un interface digital. Se supone que aquí la intuición, la experiencia de la vida real, debería haberme predispuesto a descubrir ese gesto rápidamente. No fue así y la razón es muy sencilla: porque la interfaz de Paper es absolutamente minimalista, vacía. Si en alguna esquinita hubiese habido un botón que pusiera ‘cerrar’ no habría tardado tantos minutos en dar con la solución. La razón es que en los dispositivos digitales estamos acostumbrados a los botones.

Deben los dispositivos digitales acercarse a la vida real eliminando los elementos que les diferencian, como los botoncitos, haciéndose por el contrario más intuitivos pero de modo analógico? No parece un contrasentido? Sin embargo es la tendencia que estamos viendo últimamente, no sólo con Paper sino con otras aplicaciones como Clear. Sinceramente, aun cuando soy un fanático del minimalismo, creo que todo tiene unos límites, y la aproximación de Paper a la desnudez digital total es cuando menos confusa. Eso si, es una gran aplicación. Una gran aplicación que podría pertenecer a cualquier ecosistema, ya sea Apple, Google o Microsoft, pues carece de cualquier indicador diferenciador que pueda permitir a un observador despistado saber en que ecosistema estamos. No sería mucho mejor ofrecer al usuario ambas posibilidades, la minimalista y la no minimalista?