Lawrence Durrell en internet y en la blogosfera

Este post se publicó originalmente el 16 de enero de 2008 en uno de tantos blogs en los que yo escribía por entonces. Lo había olvidado completamente, pero revisando emails antiguos me encontré con un comentario dejado por Juliana Boersner en aquel post que, como todos los demás del blog, habían sido pasto de la hoguera en algún momento de finales de ese mismo año 2008. Tengo que decir que no recordaba que estuviera ahí, o de lo contrario lo hubiera salvado entonces. Pero gracias a Wayback Machine he podido rescatarlo. Y para que no se vuelva a perder lo publico ahora, incluyendo el cariñoso y emotivo comentario de mi amiga Juliana, sin cambiar ni una coma.

Lawrence Durrell en internet y en la blogosfera

Cuando tenía 22 años cayó en mis manos un ejemplar de El Cuarteto de Alejandría de Lawrence Durrell. Comencé a leerlo con cierta cautela, principalmente frente a la extensión de la obra en sí. El primero de los cuatro libros, Justine, me dejó noqueado. No sólo por su exquisito lenguaje, magníficas descripciones y la presencia fascinante y exótica de la ciudad de Alejandría, verdadera protagonista de la tetralogía, sino porque Durrell contaba las cosas de una manera que jamás antes había visto. Si tuviera que hacer una comparación musical se me ocurriría que es algo así como una mezcla de Belle & Sebastian con Low o de Mark Olson con la Velvet Underground.

En estas novelas investiga el amor en todas sus formas, y pasajes de gran belleza se mezclan con estudios sobre la corrupción y con una compleja investigación sensual

Luego devoré con avidez los siguientes tres libros: Balthazar, Mountolive y Clea, conformando las cuatro visiones de la misma historia, cada una con su particular punto de vista, cada una aportando algo nuevo al edificio de este mosaico monumental. Me enamoré de los personajes y de sus vivencias, de los lugares en los que vivieron y del mar que los une. Leer El Cuarteto de Alejandría es como contemplar el mar Mediterráneo en un atardecer en calma, como sobrevolar las costas de Grecia en un día claro y limpio, como descender al infierno y descubrir que al regresar lo echas de menos. Toda una experiencia que cambió mi modo de ver la vida.

A partir de ahí recorrí toda su obra, desde las novelas, la poesía, hasta sus interesantes y atípicos libros de viajes, especialmente Las Islas Griegas y Limones Amargos.

Así que hoy, dieciseis años después, me he puesto a buscar cosas sobre Lawrence Durrell en internet y también en la blogosfera. He aquí lo que he encontrado.

En internet

  • International Lawrence Durrell Society. El punto de partida indispensable para todo estudioso que quiera acercarse a su obra. Además publica podcasts.
  • Asociación Lawrence Durrell en Languedoc. Durrell vivió los últimos años de su vida en la Provenza, donde dejó una impronta permanente. La asociación trata de mantener vivo su legado y promover la difusión de su obra. Tienen una interesante filmografía sobre Durrell.
  • Biblioteca Lawrence Durrell. Situada en la Universidad París X de Nanterre. Alberga los materiales y manuscritos dejados por el autor a su muerte en su casa de Sommieres.
  • Durrell School of Corfu. Institución docente que lleva el nombre de los hermanos Durrell, Lawrence y Gerald, quienes vivieron con su familia una temporada en la isla antes de la Segunda Guerra Mundial.
  • Lawrence Durrell: Text, Hypertext, Intertext. Recopilación de algunos ensayos sobre su obra y sus conexiones Gnosticas. También una entrevista en mp3 que le hizo Lyn Goldman en la Pennsylvania State University.
  • The Lawrence Durrell Archive. Sitio que trata de recopilar todos los documentos sobre su vida y obra. Contiene reseñas de todas sus obras importantes.
  • The Lawrence Durrel Collection en la Biblioteca Británica. Colección de libros y publicaciones periódicas de y sobre Durrell, donadas por Alan G. Thomas.
  • Justine (1969). Ficha en IMDB de la adaptación cinematográfica de Justine que rodó George Cukor en 1969
  • Lawrence Durrell (1999). Ficha de un documental sobre Lawrence filmado en 1999, del que no hemos hallado más noticias.
  • El cuarteto de Alejandría, en El café de las ciudades.

En la blogosfera

También pueden consultar los libros de Durrell que hay en Google Books.

Y lo que pensaba su hermano Gerald sobre su obra.

Comentarios

Juliana Boersner: “Si viviera en España te diría algo asi como que: “me has matado” con tus referencias literarias de hoy. El Cuarteto de Alejandría es una de las obras maestras del siglo XX para mi. Podrán muchos pensar lo contrario, pero es tal cual como lo dices, no podría describirlo mejor.

Gracias por esta delicia, y por la de Miller. Voy por Anais.

Saludos!”

Through The Dark Labyrinth, una biografía de Lawrence Durrell

imageEstos días he terminado de leer Through The Dark Labyrinth, la biografía de Lawrence Durrell que tenía pendiente, reposando en la mesita de la cama, desde hace ya dos años. El libro, escrito por Gordon Bowker, autor que desconocía pero que arrastra algo de fama desde su obra sobre Malcolm Lowry, carece de edición española, de versión digital e incluso parece que hace décadas que no se reedita, lo cual es una pena pues es sumamente atractivo para cualquiera interesado en el autor de El Cuarteto de Alejandría o Las Islas Griegas.

Yo lo compré a través de Amazon, de segunda mano, con la sorpresa de que el ejemplar procedía de una biblioteca pública (creo recordar que de una localidad de Virginia), con su tejuelo y todo, pulcramente forrado e impecable. Quiero pensar que procedía de un expurgo y no había sido obtenido por otros medios ciertamente censurables. Pero la duda de por qué una biblioteca expurgaría un libro tan poco común todavía me ronda. En cualquier caso, si se diera la poco probable coincidencia de que alguien de dicha biblioteca leyese esto (y me dijera exactamente el nombre de la misma como prueba, que por eso me guardo), con mucho gusto se lo devolvería ahora que lo he terminado.

Through The Dark Labyrinth, que toma su título de la novela de Durrell El Laberinto Oscuro, repasa la vida del autor con un punto de vista bastante objetivo. No se deja en el tintero los aspectos más crudos o comprometidos, al mismo tiempo que presenta a Durrell como la gran figura literaria que es. Cargado de referencias a cartas y opiniones de aquellos que le conocieron de cerca, algo parco en fotografías, pero abundante en análisis de sus obras e ideas, es al mismo tiempo una biografía que despierta el interés por profundizar en la lectura y revisión de Lawrence Durrell.

Entre los detalles curiosos que no conocía antes de leer el libro están: la admiración de Durrell por la obra poética de Robert Graves (otro de mis escritores favoritos), aunque sospecho que no por el resto de su obra; su amistad con Jacques Lacarriere, cuyo Diccionario del Amante de Grecia tengo en gran estima; y su participación en el guión de la película de Joseph L.Mankiewicz Cleopatra.

Interesante también comprobar la influencia que Ramón Gómez de la Serna ejercía sobre el grupito literario y cultural formado por Durrell, Henry Miller, Anais Nin, Alfred Perlés y otros, a raíz del episodio del elefante.

Pero lo que más me ha llamado la atención es la vida tan increíblemente sencilla que Durrell vivió, casi siempre al borde de la ruina, sobreviviendo mes a mes sin hacer planes más que para el presente. Por lo menos hasta que el éxito le llegó con Justine. Y aún así después tampoco se permitió lujo alguno, salvo el de viajar a Grecia conduciendo su Volkswagen Camper. Durante casi toda su vida tuvo que trabajar, ya fuera para el Foreign Office o para el British Council, con el fin de poder sufragar su carrera literaria. Llegó incluso a vivir un año en Argentina, un país que terminó odiando profundamente, tan alejado de su paraíso Mediterráneo.

Al mismo tiempo a lo largo del libro se entrevén las vicisitudes de amigos escritores, como Henry Miller o el poeta Gawsworth, cuyas vidas también están bastante alejadas del glamour con el que nos las solemos imaginar. De hecho, una vez Durrell comenzó a tener éxito solía enviar dinero a muchos de ellos, al borde de la desesperación.

Al final del libro se incluye una bibliografía divida según géneros, que me va a servir para rastrear todas esas obras suyas que todavía no he leído. Por cierto que su primera novela, Panic Spring, está incluida en la recopilación editada por su amigo Alan Thomas junto con cartas y ensayos en el libro Spirit of Place, lo cual desconocía hasta que hoy me ha llegado un ejemplar dándome una agradable sorpresa.