Inside OmniFocus

OmniGroup presenta Inside OmniFocus, una web donde se recopilan aplicaciones que complementan a OmniFocus, scripts, workflows y consejos y artículos de destacados usuarios de la herramienta como David Sparks, Sabra Morris, Jan-Yves Ruzicka o Kourosh Dini.

Cheers, and welcome to Inside OmniFocus! We put together a brand new site to show off different workflows from a few OmniFocus users, tools or services that work well with the suite, and more. More is coming, so check back in every so often. Enjoy

Todas las secciones son realmente interesantes, especialmente la que explica como usar OmniFocus con Evernote y AppleScript.

Parece que la intención es ir recopilando aquí todo tipo de tips, posts, y cualquier cosa que sirva para ayudar a utilizar una herramienta tan potente, pero a la vez tan dificil de dominar, como es OmniFocus.

Al mismo tiempo, acaban de remodelar los foros de soporte, que presentan desde hace unos minutos, un aspecto realmente colorido y minimalista.

IFTTT: consumir con moderación

IFTTT es un gran servicio, permite conectar y compartir información entre muchos otros servicios web, aplicaciones y herramienta mediante recetas que nos hacen la vida, y el trabajo, más fáciles. Y además gratis.

Pero como todo lo que no cuesta es necesario consumirlo con moderación. Por el simple hecho de que puedas enviar tus checkins de Foursquare a Evernote, o los favoritos de Feedly a Instapaper por el mismo precio, no tienes que hacerlo necesariamente.

Sobre todo porque, si no tienes bien claro que eso va a tener una utilidad en algún momento futuro, corres el riesgo de terminar por hacer inútiles esas herramientas, ahogadas por el exceso de información sin sentido.

Antes de caer en errores así, lo sé porque lo he sufrido, es necesario plantearse un flujo de trabajo coherente y efectivo. Qué voy a hacer con esa información? Por qué necesito tenerla disponible en ese servicio o herramienta concreta? Y por supuesto, es la solución más simple?

Pocket se convierte en Instapaper

De piedra me he quedado al ver el rediseño de Pocket en su versión web, anunciada ayer. Había visto un par de posts en mis feeds al respecto, sobre todo uno que titulaba Pocket for Web gets a new simplified layout and features that power users will love en The Next Web.

Así que ahora le he echado un vistazo a ver que era eso que a los powers users les iba a gustar tanto del rediseño. Y ya lo he visto: ahora Pocket es igual que Instapaper!

Instapaper

Instapaper

Nuevo diseño de Pocket

Nuevo diseño de Pocket

Comparen las dos capturas. Pocket usa ahora la misma tipografía que Instapaper, Próxima Nova. E incluso el color de la misma es muy parecido: #333 en Instapaper, #222 en Pocket.

Aparte de eso Pocket ha aumentado sus márgenes, estrechando la anchura del párrafo, algo que en Instapaper se puede personalizar a gusto del lector.

Cada vez me convenzo más de que he hecho bien volviendo a Instapaper.

Fargo, un outliner web basado en Dropbox

Fargo

You can use it as a notepad, todo list, to organize projects, narrate your work, for presentations, brainstorming, design, programming, specs. Investors use Fargo to organize deals, lawyers for cases, educators for course outlines, project leaders to organize the work of team members.

Fargo es una nueva aplicación web de Small Picture que llega de la mano de Dave Winer. Es un outliner que podemos usar a través del navegador y que guarda los archivos en una carpeta de Dropbox. Los documentos también se pueden compartir. Simple, sencillo y genial.

Es toda una experiencia vivir con miedo, ¿verdad?: gratis vs de pago

El email es gratuito, Twitter y Facebook también, igual que todos los servicios de Google. Cualquiera con una conexión a internet puede crearse en un momento una o dos o doscientas cuentas de Gmail, usuarios de Twitter y perfiles de Facebook.

Son gratuitas porque lo que venden somos nosotros, o más bien nuestros datos, lo que nos gusta, lo que escribimos, las fotos que publicamos, lo que pensamos. Ponemos ahí todo eso porque es gratis hacerlo. A cambio las empresas que ofrecen estos servicios gratuitos utilizan todo ese material para vendérselo a otras grandes empresas, que contratarán anuncios en ellas que tendrás que ver en forma de tuits patrocinados, por ejemplo. Es el precio que pagamos por disfrutar de estas herramientas. En realidad Gmail, Twitter y Facebook no son servicios de correo electrónico, conversaciones o cualquier otra cosa que podamos pensar. Son plataformas publicitarias.

¿Qué pasaría si fueran de pago? Que sólo unos pocos podrían tener acceso a servicios que hoy consideramos básicos. Pero además nunca hubieran tenido tanto éxito. Internet sería radicalmente distinta a como la conocemos. ¿O quizá no? Acaso no pagarías 30 euros al año por una cuenta de email? ¿O por una cuenta de Twitter?

Un ejemplo de como podrían ser las cosas es App.net, la red de conversaciones antagonista de Twitter que cobra una tarifa anual por tener una cuenta. Sobre ella suscribo todo lo que dice Matt Gemmell:

No hay auncios, en ningún sitio. Dado que es un servicio de pago, no hay spam en absoluto; yo nunca lo he visto. Hay una activa y feliz comunidad de desarrolladores, a la cual ADN (App.net) recompensa económicamente. Hay una rica, moderna y constantemente mejorada API. Y de nuevo, porque es un servicio de pago, hay un extraordinariamente bajo número de fans de (Justin) Bieber, adolescentes, iletrados y sociópatas.

Es cierto que en App.net no hay spam. Por lo menos de momento nadie ha considerado invertir 36 euros al año para spamear allí. Es posible que la red crezca y llegue un momento en que los spammers la encuentren interesante y rentable. Pero sería extraño. En cierto modo es como lo que ocurría con Windows y OS X. Hasta que éste último no ha alcanzado ciertas cotas de popularidad no ha estado demasiado expuesto a virus y troyanos.

Por tanto, un servicio gratuito tiene más posibilidades de crecer rápido y ser adoptado de forma masiva; de monetizarse y rentabilizarse. Y cuanto mayor sea el número de sus usuarios más atractivo será como soporte publicitario. Pero al mismo tiempo más expuestos estarán sus usuarios a molestias como el spam y los virus, y mayor porcentaje de privacidad será necesario entregar al servicio.

La elección de un servicio de pago o uno gratuito depende mucho del grado en que cada uno soporte estos inconvenientes o los deteste. Y en mi experiencia usando App.net, Pinboard, Basecamp, Chartbeat o Rdio, todos ellos de pago, merece la pena hacer el esfuerzo de utilizar herramientas no gratuitas a cambio de mantener la privacidad y el control sobre tus datos.

En el caso del email hay un problema, y es que apenas existen servicios de pago que puedan competir con los gratuitos. Pero aun así ello no sería obstáculo para los spammers, dado que cualquiera puede enviar un email a cualquier dirección, sobre ese principio es sobre el que está construída la red. Solucionar ese problema puede ser una aventura apasionante para los futuros desarrolladores.

Basecamp lanza su aplicación oficial para iPhone

Basecamp iphone

Es posible que haya sido una coincidencia, pero creo que los desarrolladores de Camp no deben estar muy contentos. Hace un par de días aparecía Camp, una aplicación para usar Basecamp en el iPhone, con un diseño fantástico y que dejaba a todas sus competidoras en la cuneta. Y hoy nos encontramos con que Basecamp acaba de lanzar su propia aplicación oficial, después de 8 años. Coincidencia? No lo sé. Pero después de probarla, porque es gratuita, creo que ninguna aplicación de terceros tiene ya nada que hacer.

Así que si estaban pensando en adquirir una app para usar Basecamp en el iPhone no busquen más, la aplicación oficial es la elección adecuada. No sólo es rápida y su diseño híbrido, nativo y web, es absolutamente fantástico, sino que además tiene todo lo que esperábamos de ella.

Es cierto que no se pueden subir archivos, ninguna app ha conseguido implementar eso, pero la subida por mail cumple bien su función. El objetivo de usar Basecamp en el iPhone es otro, estar al día de tus proyectos, manejar tareas y discusiones, responder y manejar la configuración de proyectos.

Esto último es una de las cosas que no podíamos hacer con otras apps de terceros. Pero la oficial nos deja añadir o eliminar usuarios de los proyectos, y ver la pestaña de Progreso exactamente igual que la vemos en la web. También se pueden abrir y consultar los archivos y documentos que hayamos subido.

Lo siento mucho por los chicos de Camp, van a tener que esforzarse más y ofrecer algo realmente especial si quieren que su aplicación tenga éxito. Porque ya digo, que visto lo visto, ahora mismo la mejor opción para usar Basecamp en el iPhone es la nueva app oficial. Ah, por cierto, la aplicación funciona también con el recientemente lanzado Basecamp Personal.

Basecamp está disponible en la AppStore

Basecamp Personal

Parece que estos días hay mucha actividad en 37Signals. Si hace nada presentaban Basecamp Breeze, ahora es el turno de Basecamp Personal, una especie de add-on del Basecamp normal, pero orientado a proyectos personales y no profesionales.

Es posible que hayan pensado que la cuota mensual de Basecamp es un freno para la entrada de nuevos clientes que sólo necesitan gestionar proyectos de manera esporádica. Pero curiosamente de momento Basecamp Personal sólo está disponible para quienes ya son clientes del servicio, por lo que parece más un intento de seguir haciendo caja.

La verdad que la oferta es atractiva, sólo 25 dólares por cada proyecto personal, pagables una sola vez, y casi todas las funciones de una cuenta normal, salvo por el límite de 5 usuarios y la reducción de 3 a 1Gb de almacenamiento. Ah, y también la inexistencia de calendario o actualización en tiempo real de la pestaña Progress.

Basecamp Personal está pensado para proyectos individuales, por lo que si como yo habeis pensado que puede ser una buena idea sustituir vuestra cuota mensual por 3 o 4 proyectos individuales, que a la larga sale más rentable, olvidaos de la idea. Sobre todo si necesitais coordinar un equipo entre varios proyectos.

En la tabla podéis ver una comparativa entre ambos servicios.

Sitio Oficial: Basecamp Personal

Readability se renueva y pasa a ser gratuito

En alguna ocasión he hablado sobre Readability, una herramienta que elimina toda distracción de las páginas web manteniendo sólo lo que realmente importa, el texto de los artículos. Se parece mucho a Instapaper o la Reading List de Safari, pero cuenta con algunas cositas que la hacen muy interesante. Hasta ahora era de pago, pero ayer el equipo de Readability anunció grandes cambios, incluida una aplicación iOS, y el paso a ser gratuita (sigue existiendo una versión de pago con funcionalidades añadidas).

Readability ya estaba integrada en algunas aplicaciones que usamos todos los días, como Reeder o Tweetbot por ejemplo.

Al respecto también habla Marco Arment, el creador de Instapaper, ahora competidores directos. Arment expone como la inicial colaboración entre ambas aplicaciones se fue al traste debido a las restricciones de Apple en las aplicaciones iOS.

Lo bueno de todo esto es que la competencia seguramente servirá para que cada uno vaya incorporando novedades que nos hagan más interesante su uso. Yo de momento utilizaré las dos, hasta que una me convenza más que otra.

Pueden crear su cuenta gratuita en: Readability

DropPages

Dropbox cada vez se convierte más en la gran navaja suiza de internet, ahora convirtiéndolo en soporte de blogs, que es lo que hace DropPages, un nuevo servicio de blogging realmente diferente.

DropPages se basa en archivos html estáticos, que residen en un directorio de tu cuenta de Dropbox. De ese modo puedes editarlos desde cualquier equipo, incluso con el iPhone.

La cuenta básica viene con algunos themes, que se parecen muy mucho en aspecto a los de WordPress, y una url en subdominio. El contenido es minificado, comprimido y cacheado directamente en DropPages, para asegurar un rendimiento óptimo.

La cuenta de pago permite alojar el blog en dominio propio por unos cinco euros al mes. Evidentemente, no es un sustituto de WordPress, pero si una solución que puede servir para crear blogs de pequeñas empresas o clientes.

También existe un software autoinstalable en servidor que hace algo parecido. Se llama staticDimension, y hace unos días Ben Brooks realizó una interesante reseña.

La última gran idea: Readability

A pesar de que pienso que la publicidad es necesaria para mantener un sitio web, también creo que los lectores deben tener la opción de leer un blog, una web, de la manera más cómoda. Un diseño limpio y claro con fuentes de un tamaño adecuado no siempre es posible. Además, a mi que soy un obseso de la tipografía, nunca termina de gustarme ningún diseño de los muchos que he probado para mis blogs.

¿Qué pasaría si a alguien se le ocurriese transformar cualquier blog, cualquier web, en algo mucho más sencillo y placentero de leer, sin distracciones y con una tipografía fantástica? ¿Que pasaría si además ese servicio eliminase los anuncios y todo aquello que nos molesta a la hora de simplemente, leer?

Pero esperen. ¿Que pasaría si además tu, que tienes una web o un blog, te pudieras inscribir en ese servicio como creador de contenidos, y cada vez que alguien lo usase con tu blog o web, tu recibieras un porcentaje de las cuotas que pagan los usuarios? Usuarios que pagan por usar una aplicación web (también para iPhone e iPad) con la que organizar sus lecturas. Algo parecido a Instapaper…

Pues eso es lo que es Readability. Un servicio que permite, previo pago (aunque de momento pueden probarlo gratis, por lo menos a mi me funciona con el iPhone) leer la web como siempre debió ser.

Todo el sistema está integrado con Instapaper, donde se pueden guardar los artículos para leer en cualquier momento.

Me van a decir que les suena bastante esto de Readability. Claro, ya lleva un par de añitos entre nosotros. Y encima su código es el que sirve para que funcione, por ejemplo, el Reader de la última versión de Safari, el mobilizer de Reeder y Flipboard y muchas otras aplicaciones más.