Mi blog es más antiguo que Twitter y Facebook, y los sobrevivirá

Mi blog es más antiguo que Twitter y Facebook, y los sobrevivirá. Ha visto ha Flickr ascender y caer. Ha visto a Google Wave y Google Reader llegar e irse, y todavía estará aquí cuando Google Plus desaparezca. Cuando Medium y Tumblr ya no estén, mi blog seguirá estando aquí

Estas palabras de Brent Simmons, aunque quizá algo altisonantes, son completamente acertadas. Las suscribo al cien por cien. Es por ello que los blogs son importantes y no deberíamos olvidarlo.

Facebook presenta Newswire para periodistas

Ayer Facebook anunció FB Newswire en colaboración con Storyful, el servicio que se basa en la verificación de la información social, pero que solo está disponible para empresas y marcas previo pago, por supuesto.

Estoy totalmente de acuerdo en lo que comenta David Holmes sobre FB Newswire en PandoDaily, se trata de quitarle periodistas a Twitter, el lugar donde la información es instantánea en contraposición a Facebook.

If FB Newswire proves to be a valuable professional tool, it may steal some of that conversation away from Twitter to Facebook. Which is also good news for journalists: After all, that’s where most of their readers already are

Dice Holmes que FB Newswire es interesante porque añade la inmediatez a la verificación de la información, algo que en Twitter es muy complicado ya que precisamente por su rapidez de difusión se presta a difundir información no veraz. Y tiene parte de razón.

Pero lo que no dice es que precisamente por eso Twitter es capaz de dar salida a informaciones desde todos los puntos de vista, dejando que sea el usuario, o al final la propia masa de usuarios, las que acaben separando lo cierto de lo falso.

Y por otro lado, al filtrar las noticias como hace Storyful y ahora FB Newswire, quien nos asegura que no se censura información? Quien nos asegura que vamos a obtener todos los puntos de vista, todas las opiniones?

Sobre la retirada del servicio de email de Facebook

Facebook nunca prestó demasiada atención a su servicio de email. Probablemente más de la mitad de sus usuarios jamás llegaron a saber que tenían una cuenta de correo electrónico asociada a su perfil.

Personalmente jamás la he usado, sobre todo porque Facebook nunca hizo que usarla fuera sencillo, cómodo ni agradable. No tenía una interfaz propia, y daba la impresión de aquello no era más que una extensión de su sistema de mensajería.

El caso es que ahora retiran la funcionalidad, precisamente por la confusión a la que daba lugar y quizá también porque ni Mark Zuckerberg la utilizaba.

Para hacerlo están redirigiendo todo el correo que llega a las cuentas @facebook.com a la dirección a la que tiene asociada tu perfil, esa con la que te logueas en Facebook.

Lo cual lleva a un problema curioso. Ahora cualquiera podría enviarte un email, solo copiando el nombre de la url de tu perfil y anteponiéndolo a @facebook.com.

Siempre resultó algo raro que la empresa que decía haber matado al email tuviera un servicio propio.

Google compra Nest, Facebook se hace con Branch y Potluck

Ayer fue día de compras tecnológicas. Google se hizo con Nest por algo más de 3 mil millones de dólares, una cifra en apariencia algo exagerada para una empresa que fabrica dispositivos domóticos y termostatos. Y Facebook se hizo con Branch, una especie de red social de conversaciones que hace unos meses tuvo su hype pero que a día de hoy pocos utilizan, y con Potluck, de la que ya hablamos aquí y que gira en torno a compartir enlaces y las conversaciones que se establecen en torno suyo.

El caso de Google con Nest, más allá de especular para que quiere Google productos como los que Nest fabrica (que a la larga puede no ser más que un modo de entrar a los hogares y puestos a pensar tiene muchas conexiones con el negocio de Google que es la recogida y uso de información), le va a proporcionar un equipo que incluye por ejemplo a Tony Fadell, CEO de Nest y uno de los principales diseñadores del iPod. Quizá no es por los termostatos sino por lo que puede venir a continuación.

El movimiento de Facebook, que le ha costado apenas 15 millones de dólares (según The Verge), va de acaparar la conversación al mismo tiempo que elimina potenciales competidores. Pero también de traer al feed de Facebook algo más de calidad y engagement, algo en lo que últimamente estaban dando muchos banzados sin rumbo definido.

Según cuenta Josh Miller en el comunicado de Branch Media, los equipos de Branch y Potluck pasaran a integrar el Facebook Conversations Group. Y el objetivo es llevar las conversaciones a escala Facebook, lo que significa probablemente que pronto veremos novedades al respecto en Facebook.

Quizá a primera vista tenga más sentido la adquisición de Facebook que la de Google, aunque en realidad sus estrategias no son tan dispares.

El scroll infinito y la experiencia de lectura

Hoy publica Kane Bennett un interesante artículo en This Is Elevator donde argumenta por qué el scroll infinito en las aplicaciones móviles está destruyendo el consumo de contenidos.

The one great loss which has resulted from the availability of huge volumes of information online is a sense of completeness. When reading a newspaper, it always ends. There is a finite volume of text within that paper that can be read. And that’s key to the reading experience. The knowledge that when you reach the end, you will know all there is to know. When reading a book, you read with absolute confidence that when you turn over to page 500, you will know the answer. You will know how it ends, and you will have finished something.

Efectivamente, estoy de acuerdo con él en que la experiencia de lectura de un libro o de un periódico en papel es mucho más satisfactoria, más completa, en el sentido de que siempre termina. Hay un final y eso nos puede hacer sentir cierto grado de satisfacción por haber terminado algo.

Eso no ocurre con las redes sociales como Twitter, Facebook o Instagram, donde siempre hay algo que leer. Lo mismo se podría decir de las aplicaciones para leer feeds. Con la diferencia de que normalmente (salvo que uses un servicio que se auto-refresque como Feedly o Digg Reader) siempre puedes controlar la actualización de manera manual. Lo cual para mi es fundamental y es una de las razones por las que no me gusta Feedly.

Sin embargo, entiendo las razones de usar el scroll infinito en servicios como Twitter o Instagram, en cuya esencia está una especie de horror vacui que se manifiesta precisamente por el fluir constante de la información. Un libro, un periódico, una revista, pueden tener un fin, pero en realidad la información nunca termina. Somos nosotros quienes le ponemos un límite. O deberíamos, a riesgo de perder el foco en lo que realmente importa. El miedo a perdernos algo es lo que puede hacernos sucumbir al scroll infinito. Pero existen soluciones como organizar la información en listas (en Twitter) y otras similares en otras redes.

Al final todo se reduce a controlar la información o a dejar que ella te controle a ti. Por eso, por ejemplo, un lector de feeds es más eficiente que Twitter para realizar una lectura reposada de las cosas que te interesan. Por el contrario, Twitter es más efectivo en el tiempo real y la comunicación bidireccional.

Volviendo al concepto de horror vacui lo cierto es que no se que sería peor, el scroll infinito o que Twitter tuviera un final.

Google Plus y el eco de la caverna

Google Plus no es una red social, es una caverna oscura y fría donde Google tiene secuestrados a los creadores y productores de contenidos en internet.

Lo de secuestrados vale, es una metáfora, pero si trasladásemos la situación provocada por Google Plus al mundo real seguro que encontraríamos muchas similitudes.

La historia es bien conocida: Facebook domina el mundo de las relaciones en internet. Así qué Google tiene que hacer algo para poder competir y quitarle usuarios.

No pueden ir directamente a por los usuarios normales, aquellos que no tienen una web o un blog ni un negocio en la red, y que son precisamente la mayoría, el 99 por ciento de usuarios de Facebook. A los que se les pueden vender cosas, tentar con anuncios y una experiencia social que les haga sentir que tienen un montón de amigos.

No pueden ir a por ellos porque no son capaces de mejorar la oferta caótica de Facebook. Alguien dijo una vez que cuanto más fea es una web más visitas tiene. Pues sería lo mismo aplicado a las redes sociales.

Así qué como podría Google Plus atraer a este tipo de usuarios mayoritarios? Muy fácil, debió pensar alguien en Google, aprovechemos el tirón de los power users, los early adopters y los generadores de contenido, que entran al trapo de todo. Pero por desgracia para ellos, esta vez no entraron.

De nuevo alguien en Google tuvo una idea brillante: vamos a cerrarles Google Reader y vendrán como ovejitas a Google Plus. Pero tampoco.

Finalmente a alguien se le ocurrió la estrategia definitiva: vamos a joderles bien, si no quieren venir les obligamos. De modo que se sacaron de la manga la conexión de tu perfil de Google Plus con tu blog o web, de modo que sea un parámetro que influye en la posición de tu sitio en los rankings del buscador de Google. Además de que, por supuesto, los +1 también cuentan para el caso.

El resultado: o tu blog está en Google Plus y tienes en él un enlace a tu perfil con el parámetro de relación de autor, o lo tendrás cada vez más difícil para aparecer en los resultados de Google.

El problema es que esto tampoco funciona. Por mucho que uno se esfuerce ni tus amigos ni familiares van a dejar Facebook. Y al final Google Plus no es más que una oscura cueva donde los bloguers escuchan el eco de sus posts y el de otros bloguers a los que Google tiene retenidos a la fuerza.

Por ultimo, sólo decir que aún así creo que Google Plus hubiera sido una gran red social, de haber surgido antes que Facebook y de haber tratado mejor a aquellos que generan contenidos en internet.

Potluck, Snapchat y el fin de la vanidad

But no platform better embodies the push against vanity than Josh Miller’s Potluck. On Potluck, no one can see how many friends you have. There are no profile bios to carefully construct, showcasing how funny and accomplished and yet totally nonchalant about it you are. no pressure to think of an “RT is not an endorsement” joke that hasn’t been made a million times before. Even the avatars are nearly nonexistent, just tiny images that look like they were shot through a peephole

Excelente post de David Holmes, en el que compara las nuevas redes sociales ‘sin estress’ con las tradicionales. De Potluck hablé en mi artículo en La Brújula Verde Anchor y Potluck reinventando las redes sociales. Y en los días que llevo utilizándolo me parece un servicio interesante y con mucho potencial, que curiosamente casi utilizo ya más que Facebook.

La verdadera razón del cierre de Google Reader

Marco Arment publica hoy un magnífico post titulado Lockdown, en el que analiza las verdaderas razones del cierre de Google Reader. Quizá todo pueda resumirse en esta frase:

The bigger problem is that they’ve abandoned interoperability. RSS, semantic markup, microformats, and open APIs all enable interoperability, but the big players don’t want that — they want to lock you in, shut out competitors, and make a service so proprietary that even if you could get your data out, it would be either useless (no alternatives to import into) or cripplingly lonely (empty social networks).

Recordáis que no hace mucho publiqué un post titulado Google hacia el ecosistema cerrado. Pues la opinión de Marco parece que va también por ese camino. Ya no se trata de facilitar la interoperabilidad entre servicios, ahora tanto Google como Facebook tratan de mantenernos prisioneros en sus respectivos servicios.

Google resisted this trend admirably for a long time and was very geek- and standards-friendly, but not since Facebook got huge enough to effectively redefine the internet and refocus Google’s plans to be all-Google+, all the time.4 The escalating three-way war between Google, Facebook, and Twitter — by far the three most important web players today — is accumulating new casualties every day at our expense.

Es cierto que Google resisitió algunos años, pero el empuje de Facebook terminó por redefinir toda su estrategia. Ya ni siquiera se avergüenzan de estar destruyendo su propio buscador, cada día más parecido a un panfleto publicitario. Ahora todo es Google+ porque necesitan hacerle frente a Facebook con su misma medicina.

Y una vez todo esté en Google+ la idea es que no puedas llevarte nada de ahí, del mismo modo que resulta casi imposible llevarse nada de Facebook. Que no puedas compartir en otras redes sociales. De hecho no se puede compartir nada desde Google+ en otras redes ya mismo.

RSS represents the antithesis of this new world: it’s completely open, decentralized, and owned by nobody, just like the web itself. It allows anyone, large or small, to build something new and disrupt anyone else they’d like because nobody has to fly six salespeople out first to work out a partnership with anyone else’s salespeople

Y el RSS es todo lo contrario a este mundo que Google y Facebook nos presentan. El RSS es abierto, descentralizado y no pertenece a nadie. Permite que la comunicación y la información fluyan de unos servicios a otros. Y en definitiva puedes hacer con el RSS lo que tu quieras. Eso es lo que no interesa a Google.

Por eso el RSS es tan importante, por eso debemos seguir utilizándolo y apoyándolo. Afortunadamente hay muchos que lo han entendido, especialmente Betaworks con su Digg Reader, pero también todos los desarrolladores que se lanzaron a crear agregadores de feeds en los últimos seis meses.

Este gran artículo de Marco Arment debería ser de obligada lectura en las escuelas. Y como llevo diciendo algún tiempo: ha llegado la hora de abandonar Google.

Por qué abandoné Google, por James Whittaker

Why I left Google

El Google que me apasionaba era una empresa tecnológica que animaba a sus empleados a innovar. El Google que abandono es una empresa de publicidad con un sólo enfoque corporativo…

…ni siquiera pude conseguir que mi hija adolescente echara un vistazo a Google+. Lo social no es un producto, me dijo, lo social son las personas y las personas están en Facebook. Google era el niño rico que, tras descubrir que no había sido invitado a la fiesta, monta la suya propia. El hecho de que nadie acudiese a la fiesta de Google se convirtió en el elefante dentro de la habitación…

Un interesante artículo de James Whittaker que no tiene desperdicio, sobre su abandono de Google.

El sistema de comentarios perfecto

Estos días ha tenido mucha repercusión la decisión tomada por Techcrunch de abandonar el sistema de comentarios de Facebook y pasarse a Livefyre, un plugin muy similar a Disqus. La diferencia entre tener el sistema de comentarios de Facebook y el de Livefyre es que este último permite publicar logueandose no sólo con Facebook, además de otros añadidos. Nunca he usado Livefyre, pero si Disqus, que tuve instalado durante algunas semanas en mis blogs.

Y antes de Disqus usé el sistema de comentarios de Facebook, en un intento por incrementar los comentarios de los lectores al mismo tiempo que eso le daba supuestamente más visibilidad a los blogs en la red social. Pero desde hace unos días he regresado al tradicional sistema de comentarios de WordPress.

Facebook + WordPress

En un principio mantuve el sistema de comentarios de Facebook junto con el de WordPress, de modo que bajo cada post el lector podía elegir con qué sistema comentar. Gran error, ya que eso inducía a confusión y en ocasiones tenía dos hilos de conversación distintos que no ayudaban nada a los nuevos lectores que llegaban al post.

Facebook

Tras esa primera experiencia quedó sólo el sistema de Facebook. Una de las cosas que menos me gustó de usarlo fue que ralentizaba mucho la carga del blog. Y al final comprobé que no sólo no se incrementaba el número de comentarios sino que posiblemente muchos lectores se quedaban fuera de poder dar su opinión, al verse obligados a usar Facebook contra su voluntad.

Disqus

Como había leído bastantes cosas buenas de Disqus, decidí darle una oportunidad. Desde el primer momento me gustó por sus muchas opciones para comentar con distintos logins, y el sistema de voto de los propios comentarios. En la parte negativa que Disqus también ralentiza la carga del blog, y además me obligaba a loguearme cada vez que quería moderar los comentarios, incluso estando ya dentro del dashboard del blog. Por no mencionar que los comentarios no quedan en la base de datos, sino en Disqus, de donde tendría que importarlos si alguna vez lo desinstalaba.

Sin comentarios

En este blog opté por eliminar los comentarios. Nunca ha habido muchos, así que tampoco se perdía tanto. Los sustituí por enlaces para que quien quisiera dejar una opinión pudiera hacerlo en Twitter o en Facebook. Pero una vez más, la respuesta fue escasa.

WordPress

Al final he vuelto a recuperar el sistema de comentarios de WordPress. Las razones son muchas: no ralentiza la carga del blog, los comentarios quedan en la base de datos e incluso pueden aportar beneficios SEO al blog, puedo moderarlos fácilmente desde el iPhone y el iPad con la aplicación de WordPress, los lectores son más propensos a usarlo, ya que es menos intrusivo y no requiere identificación alguna salvo el email (que puede no ser auténtico). En definitiva, me facilita las cosas a mi, y les da mayor libertad a los lectores.

¿Qué pierdo usando el sistema de comentarios de WordPress?

En comparación con el sistema de Facebook o Disqus pierdo algo de visibilidad en redes sociales, y saber exactamente quien está detrás de cada comentario. No me parece tanto, porque al final soy yo quien decide si apruebo el comentario o no. Si tuviera cientos de comentarios al día me preocuparía, es posible que tuviera que cambiar de opinión. Pero, por ejemplo en mi blog con más comentarios van tan sólo 7.588 comentarios en 8 años, lo que no es como para preocuparse. Y digo tan solo porque realmente son muy pocos comentarios, se lo aseguro.

Al final, tanto tiempo buscando el sistema de comentarios perfecto, y ya venía instalado por defecto.