Twitter ya no nos necesita

Cuando hace algunas semanas Twitter anunció los cambios en su API que implicaban la práctica desaparición de muchos de los clientes externos del servicio que utilizamos, ya sea desde equipos de escritorio, smartphones o tablet, la comunidad se echó las manos a la cabeza. Y no era para menos. Twitter levantó un grueso muro de separación que dejaba fuera buena parte de su ecosistema, precisamente esa parte que le ha ayudado a crecer en plataformas como el iPhone o el iPad. Algunos pueden pensar que eran esos desarrolladores los que se estaban lucrando al mismo tiempo vendiendo su software para usar Twitter, mientras que el propio Twitter no terminaba de definir ni encontrar su propio modelo de negocio. Pero la realidad es que es una simbiosis cuasi perfecta. Sin los Tweetie, Twitterrific, Tweetings, Echofon, Tweetbot, Twittelator y demás, el propio Twitter hubiera sido prácticamente inusable en un dispositivo móvil.

Es más, precisamente los early adopters de Twitter, los usuarios más comprometidos, los más activos, los que hicieron (diría hicimos pero no quiero ser pretencioso) que Twitter sea lo que es hoy, son también los principales usuarios de estos clientes externos.

Pero hoy Twitter ya camina por si sólo y no necesita nuestra ayuda. Ya tiene cientos de miles de empresas, de famosos con millones de seguidores que son suficientes para mantener la máquina en marcha.

Porque además molestamos. No nos gustan los Promoted Tweets, ni los anuncios, bloqueamos trolls y denunciamos como spam las campañas agresivas de publicidad. No respondemos a un follow con un follow back e incluso nos deleitamos retuiteando al viejo estilo sólo por rebeldía, ponemos un punto delante de un nombre de usuario, o retuiteamos los insultos y las críticas desaforadas e ignorantes.

Por eso nos están enseñando la puerta. Van a empezar por quitarnos nuestras herramientas, los clientes externos, nuestro Tweetbot. Y según se rumorea hoy incluso van a tirar abajo su propio cliente de Mac, heredado de Tweetie. Sólo nos quedarán dos opciones: usar esa aberración que es Tweetdeck, o irnos a App.net. ¿Qué hacemos?