Es toda una experiencia vivir con miedo, ¿verdad?: gratis vs de pago

El email es gratuito, Twitter y Facebook también, igual que todos los servicios de Google. Cualquiera con una conexión a internet puede crearse en un momento una o dos o doscientas cuentas de Gmail, usuarios de Twitter y perfiles de Facebook.

Son gratuitas porque lo que venden somos nosotros, o más bien nuestros datos, lo que nos gusta, lo que escribimos, las fotos que publicamos, lo que pensamos. Ponemos ahí todo eso porque es gratis hacerlo. A cambio las empresas que ofrecen estos servicios gratuitos utilizan todo ese material para vendérselo a otras grandes empresas, que contratarán anuncios en ellas que tendrás que ver en forma de tuits patrocinados, por ejemplo. Es el precio que pagamos por disfrutar de estas herramientas. En realidad Gmail, Twitter y Facebook no son servicios de correo electrónico, conversaciones o cualquier otra cosa que podamos pensar. Son plataformas publicitarias.

¿Qué pasaría si fueran de pago? Que sólo unos pocos podrían tener acceso a servicios que hoy consideramos básicos. Pero además nunca hubieran tenido tanto éxito. Internet sería radicalmente distinta a como la conocemos. ¿O quizá no? Acaso no pagarías 30 euros al año por una cuenta de email? ¿O por una cuenta de Twitter?

Un ejemplo de como podrían ser las cosas es App.net, la red de conversaciones antagonista de Twitter que cobra una tarifa anual por tener una cuenta. Sobre ella suscribo todo lo que dice Matt Gemmell:

No hay auncios, en ningún sitio. Dado que es un servicio de pago, no hay spam en absoluto; yo nunca lo he visto. Hay una activa y feliz comunidad de desarrolladores, a la cual ADN (App.net) recompensa económicamente. Hay una rica, moderna y constantemente mejorada API. Y de nuevo, porque es un servicio de pago, hay un extraordinariamente bajo número de fans de (Justin) Bieber, adolescentes, iletrados y sociópatas.

Es cierto que en App.net no hay spam. Por lo menos de momento nadie ha considerado invertir 36 euros al año para spamear allí. Es posible que la red crezca y llegue un momento en que los spammers la encuentren interesante y rentable. Pero sería extraño. En cierto modo es como lo que ocurría con Windows y OS X. Hasta que éste último no ha alcanzado ciertas cotas de popularidad no ha estado demasiado expuesto a virus y troyanos.

Por tanto, un servicio gratuito tiene más posibilidades de crecer rápido y ser adoptado de forma masiva; de monetizarse y rentabilizarse. Y cuanto mayor sea el número de sus usuarios más atractivo será como soporte publicitario. Pero al mismo tiempo más expuestos estarán sus usuarios a molestias como el spam y los virus, y mayor porcentaje de privacidad será necesario entregar al servicio.

La elección de un servicio de pago o uno gratuito depende mucho del grado en que cada uno soporte estos inconvenientes o los deteste. Y en mi experiencia usando App.net, Pinboard, Basecamp, Chartbeat o Rdio, todos ellos de pago, merece la pena hacer el esfuerzo de utilizar herramientas no gratuitas a cambio de mantener la privacidad y el control sobre tus datos.

En el caso del email hay un problema, y es que apenas existen servicios de pago que puedan competir con los gratuitos. Pero aun así ello no sería obstáculo para los spammers, dado que cualquiera puede enviar un email a cualquier dirección, sobre ese principio es sobre el que está construída la red. Solucionar ese problema puede ser una aventura apasionante para los futuros desarrolladores.