Tengo que reconocer que en este momento ya no uso Instapaper. Hace tiempo que me cambié a Pocket, aunque en algún momento he sido incluso usuario de pago de Instapaper. Y es que cuando existe un servicio gratuito de igual calidad o incluso mejor que uno de pago es dificil seguir a bordo.

Imagino que esa es una de las razones que han empujado a Marco Arment a venderlo a Betaworks. Mantener algo tan grande como Instapaper por una sola persona, y competir en igualdad de condiciones con la competencia, es dificil.

También hay que reconocerle a Instapaper haber sido el pionero de los servicios de lectura sin distracciones. Prácticamente Marco se inventó un nuevo modelo de bookmarking centrado en el texto, que daba al usuario la posibilidad de leer artículos en un formato agradable y optimizado.

Pero con el tiempo Instapaper ha avanzado poco, salvo la inclusión de unas características sociales que, aunque están realmente bien implementadas, no han terminado de cuajar.

La venta a Betaworks me parece una decisión muy acertada. Sobre todo porque, como dice Marco en su post anunciando la venta, sabemos que no van a cerrar el servicio en seis meses. Todo lo contrario. Y me gusta porque Betaworks, que son también los propietarios de Digg, Bit.ly o Chartbeat, servicios que utilizo y me parecen de lo mejor que existe en su sector, está construyendo un ecosistema de empresas y aplicaciones de mediano o pequeño tamaño que juntas cobran un sentido diferente. Su apoyo a multitud de proyectos y startups es admirable, y su forma de hacer las cosas elogiable.

No me cabe duda de que en poco tiempo veremos como Instapaper vuelve a tomar la delantera con un renovado espíritu innovador. Es lo que creo que todos esperamos.