Interfaces minimalistas vs. intuición

Cuando pruebo una nueva aplicación, ya sea en iOS o en el mac, me gusta hacerlo sin ninguna influencia exterior, es decir, sin haber leído nada acerca de su usabilidad, o visto ningún video de instrucciones. Evidentemente esto no siempre es posible. Pero en las ocasiones en que una aplicación llama mi atencion y puedo probarla de este modo, así es como lo hago. Se estarán preguntado para qué. Pues en primer lugar para comprobar si sigo siendo capaz de acercarme a la tecnología con espíritu de descubrimiento y aventura. También para ponerme a prueba y ver si soy capaz de encontrar todas las funciones y opciones, y la manera de usarlas. Y en último término para comprobar el grado de usabilidad de la aplicación.

No siempre tengo éxito, y en muchas ocasiones tengo que acudir a la red para consultar acerca del correcto uso de la aplicación. Es lo que me ha pasado con Paper para iPad. Si bien descubrí enseguida como ocultar y volver a mostrar la paleta de herramientas y el resto de funciones básica, me costó un buen rato encontrar la manera de cerrar un cuaderno. Y fíjense que la forma de hacerlo era de lo más tonta, haciendo pinch, esto es poniendo dos dedos sobre la pantalla y juntándolos.

Este gesto tan natural, que podemos usar en la vida real para ‘cerrar’ otras cosas, se traslada a un interface digital. Se supone que aquí la intuición, la experiencia de la vida real, debería haberme predispuesto a descubrir ese gesto rápidamente. No fue así y la razón es muy sencilla: porque la interfaz de Paper es absolutamente minimalista, vacía. Si en alguna esquinita hubiese habido un botón que pusiera ‘cerrar’ no habría tardado tantos minutos en dar con la solución. La razón es que en los dispositivos digitales estamos acostumbrados a los botones.

Deben los dispositivos digitales acercarse a la vida real eliminando los elementos que les diferencian, como los botoncitos, haciéndose por el contrario más intuitivos pero de modo analógico? No parece un contrasentido? Sin embargo es la tendencia que estamos viendo últimamente, no sólo con Paper sino con otras aplicaciones como Clear. Sinceramente, aun cuando soy un fanático del minimalismo, creo que todo tiene unos límites, y la aproximación de Paper a la desnudez digital total es cuando menos confusa. Eso si, es una gran aplicación. Una gran aplicación que podría pertenecer a cualquier ecosistema, ya sea Apple, Google o Microsoft, pues carece de cualquier indicador diferenciador que pueda permitir a un observador despistado saber en que ecosistema estamos. No sería mucho mejor ofrecer al usuario ambas posibilidades, la minimalista y la no minimalista?

  • Eugenio

    Yo como usuario, también estoy habituado a usar gestos en pantallas táctiles y he de reconocer que no siempre se encuentra el resorte (gesto) para hacer que las cosas funcionen. Pero en general, no me parece que sea una cuestión de las aplicaciones, sino de uno mismo (el momento en que uno se encuentra) cuando se enfrenta a su aprendizaje. En el caso de Paper no tuve ningún problema para cerrar el cuaderno, pero si he tenido el problema de dar con el gesto apropiado con otras aplicaciones. Lo bueno es que cuando lo conoces, parece tan evidente, que te cuesta creer que no hayas sido capaz de dar con él de una manera intuitiva.

  • No, tampoco me refería a que fuera cuestión de las aplicaciones, sino a como el diseño tradicional de las mismas (con botones) nos ha acostumbrado a ello. Fíjate que hasta la aparición del iPhone cualquier dispositivo digital tenía botones, e incluso el iPhone tiene un par de ellos, porque todavía no hemos podido liberarnos de eso.