Flipboard como impedimento

Hace tiempo publiqué un post en el que anunciaba que abandonaba Flipboard por unas causas muy concretas. La verdad es que después de aquello volví a darle una oportunidad. Pero finalmente tengo que tirar la toalla. No puedo con Flipboard. Me exaspera, me pone del mal humor, lo odio como sólo se puede odiar a ese presentador televisivo que te repite una y otra vez la misma cantinela. Intentaré explicarme.

Lo que yo le pido a un agregador de contenidos, a un 'magazine' como Flipboard, es que me permita descubrir nuevas fuentes. Solo eso. Que entre las noticias y los posts de medios que ya leo, o de otros muy conocidos que no leo porque no me aportan nada, me encuentre, de vez en cuando, una pequeña joya. Un blog desconocido y apasionante, un autor de esos que cuando los lees por primera vez piensas 'cómo no lo habré descubierto antes'.

Pero con Flipboard es imposible. Te suscribas a la sección que te suscribas se empeña en mostrarte sólo artículos de las 10, 30 o 50 fuentes más 'populares'. Precisamente las que ya conozco y leo (o no) a través de Digg Reader.

También he probado con los magazines curados por usuarios. Incluso he creado un par de ellos. Pero aquí me encuentro con dos problemas. El primero que la mayoría reciclan sólo publicaciones seleccionadas por el Flipboard, lo que los convierte en un batiburrillo de cosas repetidas. El segundo, que la mayoría de los magazines tienen poca regularidad. Es normal, yo también me cansaría de hacerle el trabajo sucio a Flipboard sin recibir nada a cambio. Por tanto, tampoco es que me sean muy útiles.

Por el contrario Zite, el rival de Flipboard, sigue manteniendo mi interés, porque tiene un abanico de fuentes mucho más amplio, rico y variado, y rara es la vez que no encuentre algo nuevo o por lo menos que a primera vista parezca interesante.

También Digg, ahora que tenemos los artículos destacados en el propio Digg Reader, me está sorprendiendo gratamente. Lo mismo que los feeds de etiquetas de Pinboard, que ultimamente uso 'agresivamente'.

Es una pena que no exista un Digg en castellano. Quizá deberíamos inventarlo. O una especie de Longreads, donde los blogs de calidad pero poca frecuencia de publicación pudieran tener una exposición más amplia. Y donde pudieramos descubrirlos fácilmente.

Dicho esto, si alguien está dispuesto a crear un Longreads en castellano yo estoy dispuesto a ponerlo todo en ello. Porque creo que hace falta. Porque herramientas como Flipboard al final lo que son es un impedimento, tanto para quienes quieren hacerse oir como para los que buscamos esas pequeñas joyas escondidas que Flipboard nunca nos va a mostrar.