Cuando Automattic compró Simplenote me propuse darle una nueva oportunidad como mi gestor de notas principal, sobre todo porque ello conllevó la eliminación de la publicidad en las cuentas gratuitas (y de hecho momentaneamente han suspendido las cuentas premium). El rediseño para iOS también fue una buena excusa para volver sobre ella.

Normalmente la mayoría de los que usan Simplenote la comparan con Evernote, eligiendo una u otra por exclusión, cada una con un workflow radicalmente distinto. Lo mismo pensaba yo, que el uso de una excluía la otra. Pero resulta que no. Ahora uso Evernote como una especie de archivo o repositorio donde voy guardando información que se que tarde o temprano voy a necesitar para escribir un post, para recopilar ideas, para compartir. Simplenote es otra cosa.

Simplenote es una especie de Dropbox para notas y textos. Tiene gestión de versiones, esto es, puedes navegar por las diferentes versiones de una nota y recuperarlas. Es un servicio de sincronización, más que una herramienta en sí misma. No tienes por qué usar necesariamente sus aplicaciones. En el mac es posible utilizar por ejemplo nvALT, y otras similares, lo mismo que en iOS.

Precisamente uno de los problemas en iOS, del que he visto quejarse a muchos, es que no existe un bookmarklet para enviar textos y páginas desde Safari. Eso se soluciona fácilmente usando Drafts como intermediario, ya que Drafts tiene una acción que permite enviar a Simplenote.

Las dos principales razones por las que uso Simplenote son: que tiene autoguardado, es decir, cualquier nota que modifiques se sincroniza inmediatamente con el servidor, nunca vas a perder nada; y que he descubierto que se puede sincronizar con Scrivener, una aplicación para escritores que llevo probando también unos meses para un nuevo proyecto. Me permite insertar en cualquier proyecto de Scrivener notas, información e incluso redactar o modificar textos en movilidad con el iPhone y el iPad.

Otra de las características geniales de Simplenote es la posibilidad de publicar notas en la web para compartirlas. Si necesitas compartir información con alguien puedes publicar la nota, lo que hace que ésta sea accesible a cualquiera que tenga el enlace a través del navegador.

Existen clientes de Simplenote tanto para Mac como para Windows, iOS o Android. Incluso hay servicios que permiten importar y exportar notas en diferentes formatos, como texto plano, CSV, JSON, XML, YAML y formato de Evernote. O que sincronizan Simplenote con Outlook, Firefox y Google Chrome. Todos se pueden encontrar en la página de descargas de Simplenote.

Todavía no está muy claro lo que va a hacer Automattic con Simplenote. Me gustaría que finalmente pudiera tener también integración con el propio WordPress, quizá como herramienta de investigación y conversión de notas en posts por ejemplo.

En definitiva, Simplenote tiene sobre Evernote una clara ventaja, que es la rapidez de sincronización, y la sencillez de todo su planteamiento. Pero también lo que antes comentaba, el erigirse como el Dropbox de los textos, donde creo que lleva bastante ventaja.